Viviendas saludables y materiales peligrosos

Arquitectura y Salud: Materiales de construcción perjudiciales y consejos para una vivienda saludable

En tiempos en los que la salud toma una especial relevancia a nivel mundial, es importante conocer aspectos de tu propia vivienda y de las construcciones a lo largo de los años que pueden ser perjudiciales para tu salud, la de tus vecinos y la de los profesionales que trabajan en su construcción, mantenimiento y reformas.

 

Factores de riesgo importantes en tu vivienda

El primer factor que entra en juego a la hora de valorar los riesgos, y quizás el más importante, es la edad del edificio. Muchos de los materiales de construcciones de obra nueva no tienen nada que ver con los utilizados en otras décadas, y la legislación no ha parado de evolucionar a lo largo del tiempo. Materiales prohibidos, cambios en la forma de aplicación y uso, nuevos materiales con nuevas normativas, soluciones alternativas más responsables con la salud y el medioambiente… Desde las antiguas tuberías de plomo o el uso del amianto, hasta las pinturas ecológicas de última generación, el sector no cesa en su evolución hacia la seguridad en los materiales, tanto para los profesionales de la construcción como para los que habitarán la vivienda, local comercial, zonas comunes, etc.

Al mismo tiempo, la profesionalidad y fiabilidad de los arquitectos, constructores y profesionales implicados en su construcción, reformas y mantenimientos también juega un papel vital. Ellos deben ser los adalides del uso de materiales, de su correcta aplicación y de que las calidades y garantías sean las adecuadas. Y por supuesto, es muy recomendable que al comprar una casa de segunda mano, si es antigua mucho más, incluyas en tu presupuesto de compra la revisión minuciosa y la sustitución de todos esos elementos que pueden perjudicar lo verdaderamente importante, tu salud y seguridad.

 

Materiales perjudiciales para la salud y aplicaciones que requieren de profesionales cualificados

Casos como el uso del amianto, bastante generalizado en una época, sigue siendo a día de hoy un foco de riesgos para la salud, como por desgracia hemos visto recientemente en el derrumbe del vertedero de Zaldibar, y que sigue presente en algunas casas antiguas del mercado inmobiliario, a veces visible, a veces oculto.

Materiales peligrosos como el amianto

 

Otro material susceptible de tomar precauciones con su calidad y composición es el hormigón y los materiales de revestimiento, que pueden contener minerales radioactivos o ser una fuente de gas radón por encima de los límites de descomposición natural del uranio. También existen algunos materiales utilizados a lo largo del tiempo que contienen mercurio o plomo, este último utilizado de forma común en las tuberías de agua potable hasta los años 80, incluso posteriormente, y que pueden provocar daños en el sistema nervioso.

Pero no sólo depende del material que se usa, sino de cómo se aplica para evitar riesgos para profesionales y propietarios. Por ejemplo, la fibra de vidrio es un extraordinario aislante muy utilizado, pero su manejo e instalación requiere de profesionales cualificados y es vital que quede completamente sellado. O la espuma de PVC, otro aislante muy utilizado pero que nunca debe estar en contacto con el interior por las emanaciones de volátiles y por la toxicidad de su humo en caso de incendio.

En el ámbito de las pinturas y barnices ocurre lo mismo, sólo un profesional cualificado debe determinar si la composición de estos elementos son las más adecuadas para el uso que queramos darle y para su ubicación. Por ejemplo en la aplicación de pinturas sintéticas en interior que puedan contener agentes volátiles y gases de mercurio, o barnices con elementos tóxicos.

 

Más elementos de tu vivienda que influyen en tu salud

También la iluminación y ventilación juegan un papel muy importante, desde el proyecto de arquitectura hasta su uso diario. Una vivienda debe ofrecer una ventilación y una iluminación natural suficiente como para evitar la proliferación de bacterias, hongos y otros agentes nocivos; así como la acumulación de CO2 y gases tóxicos provenientes de muy distintas fuentes. Pero al mismo tiempo la ventilación e iluminación en nuestra vivienda, tanto natural durante el día como artificial para la noche, deben ser muy bien estudiadas ya que infieren directamente sobre la salud física y psíquica de los que viven en su interior, así como en la economía familiar o del negocio. Una buena iluminación, además de ahorrar electricidad con el aprovechamiento de la luz solar y con un buen proyecto de iluminación artificial basado en tecnología LED, nos previene de problemas de visión, incluso de accidentes domésticos, pero también mejora nuestro estado de ánimo y juega un papel muy importante en nuestro bienestar psicológico durante el tiempo que pasamos en casa o en el trabajo.

Viviendas iluminadas para mejorar el bienestar psicológico y físico

 

Son muchos los elementos arquitectónicos y decorativos que pueden influir negativamente en nuestra salud, y otros muchos que lo hacen de forma positiva. Aquí te dejamos un link a la Web del MITMA donde se profundiza más sobre materiales de construcción permitidos, normativas, homologaciones CE y más información que puede ser de tu interés: mitma.gob.es

En resumen, no escatimes en una revisión en profundidad ni en la sustitución de elementos de riesgo si vas a comprar una vivienda de segunda mano o un local comercial; y el cualquier caso asegúrate de que quienes trabajan en la construcción y reforma de tu inmueble son profesionales cualificados y responsables con la selección y uso de los materiales con los que vas a convivir.



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